Lo que comenzó como una pelea entre hermanos por demostrar quién de los dos tocaba mejor la guitarra eléctrica, acabó dando lugar a una de las bandas más importantes de Rock europeo de la década pasada. La familia Hawkins se rodeó de Ed Graham a la batería y de Frankie Poullain al bajo para comenzar en ‘The Darkness’ a crear canciones con unas influencias muy cercanas a la música de los 70. Recogieron la estética y matices del glam rock de bandas tan conocidas como ‘Aerosmith’, y la unieron a los riffs poderosos y pegadizos, propios de ‘AC/DC’ o ‘Led Zeppelin’.
El primer resultado de esa unión de fuerzas fue el álbum ‘Permission to Land’, trabajo del que se vendieron más de 4 millones de copias, y que les sirvió para ganar tres ‘Brit Awards’ en el 2004. Llenaban todos los conciertos y sus singles no paraban de sonar en las emisoras de radio. El líder Justin Hawkins encandilaba al público con su voz aguda, llena de falsetes, y la poderosa base rítmica del resto de la banda creaba un sonido contundente. Por fin el Rock estaba de vuelta. Los fans demandaban este tipo de música y el éxito no se hizo esperar.
Sin embargo, a la hora de crear en el 2005 otro álbum, comenzaron a surgir problemas en la creatividad. ‘One way ticket to hell… and back’ seguía acumulando canciones con estribillos pegadizos, pero el lado más glam se fue apoderando del rock puro. Es un trabajo aceptable pero no redondo, lejos del resultado del disco debut. El bajista Poullain no soportó más ese estilo y abandono la formación, siendo sustituido por Richie Edwards. Algo comenzaba a ir mal y un año después llegaría el desastre.
El líder Justin Hawkins pecaba de muchos excesos. Consumía drogas y alcohol en abundancia, lo que le pasó factura. En una fiesta más alocada de lo común, el vocalista acabó con varios tendones de la mano cortados y unos cuantos meses de baja sin poder tocar la guitarra. Su hermano Dan, y el resto de miembros, no aguantaban más. La banda llegó a su fin.
Durante los últimos años los distintos componentes de ‘The Darkness’ se unieron a proyectos alternativos, pero sin tener ninguna de esas formaciones especial repercusión. En este 2011, se produjo la resurreccción. La formación original estaría de vuelta. Aparentemente se habían superado las adicciones y las diferencias musicales. La nueva gira por el Reino Unido sirvió para devolver el espíritu de los primeros años. En los primeros meses del 2012 actuarán en EE.UU, y pretenden sacar a la luz un nuevo trabajo en este próximo año. La banda se juega mucho, necesitan un disco perfecto para volver a conectar con el público. Muchos años de separación y sólo dos trabajos en el mercado. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, incluso los estilos, con el Indie enloqueciendo a millones de jóvenes en todo el mundo. El nuevo álbum dictará sentencia. ¿Tendremos una banda más con algunas buenas canciones y sin futuro, o un proyecto de banda legendaria del Rock?.










