Corría el año 1958 cuando Fender presentaba en la mítica feria americana de la NAMM este nuevo modelo. Tras el éxito obtenido con sus modelos ‘Telecaster’ y ‘Stratocaster’, el bueno de Leo se atrevía con un nuevo diseño. La premisa era clara: Construir un instrumento que convenciese a los músicos de jazz y robarle de esta forma un pedazo del “pastel” de la gran tarta a su eterno rival Gibson. El cuerpo de aliso incorporaba una longitud de escala de 25 pulgadas y media. Se vendía como un modelo superior de la marca, por ello se dotó a la “Jazzmaster” de ciertos elementos característicos como un circuito electrónico con controles de volumen y tono independientes. En cuanto al trémolo, se incorporó una unidad flotante que le dio una fuerte personalidad al modelo tanto para bien como para mal como veremos más adelante.

Al comienzo de los años 60, los músicos de Jazz seguían sin confiar en la “Stratocaster” a excepción de artistas como Joe Pass.  Sin embargo, la “Jazzmaster” tampoco conseguía adentrarse en este terreno ya que este tipo de músicos seguían prefiriendo una guitarra de caja por mucho que Fender presumiese de que sus pastillas de estilo P-90 daban un mejor rendimiento que las de las guitarras Gretsch o Gibson. La moda surf fue la que salvó a la “Jazzmaster” de lo que podría haber sido una condena eterna. De hecho, la firma sacaría al mercado la “Jaguar”, que era un modelo con forma muy similar a la “Jazzmaster” pero con electrónica distinta que lograba un mejor rendimiento con fuertes distorsiones y era el modelo preferido en sus inicios por guitarristas surf como Dick Dale.

Se iniciaba la década de 1970 y cuando músicos como Elvis Costello ya no querían separarse de sus “Jazzmasters”, Fender, en plena época CBS, obsesionada por el mercantilismo a corto plazo, decide cesar la producción del modelo. Una decisión errónea como tantas de esta época poco afortunada de la casa de instrumentos.

En los 80, con la explosión de diversos géneros del rock tiene lugar un periodo de una fuerte revalorización de los clásicos. Por ello, las “Stratos” y “Telecas” adquieren precios muy altos en el mercado de segunda mano. La obsesión por un instrumento auténtico vintage hace que muchos músicos adquiriesen “Jazzmasters” por sus precios más contenidos. De todos modos, ya en aquella época, era muy difícil dar con una pieza totalmente de serie.

Entre las modificaciones más comunes, destacaba la adopción de otro puente. Las tradicionales selletas de rosca no terminaban de convencer a muchosmúsicos, por ello las reemplazaban por otras de mejor calidad. Sin embargo, el verdadero “talón de Aquiles” de este modelo al igual que el de otros como la archiconocida Gibson SG, fue el trémolo. Si éste se usaba de forma constante, la afinación bajaba y era un aspecto técnico de difícil solución. Y es que adoptar un sistema como los Bigsby en esta guitarra era muy complicado en los 80 y aún sigue resultando una labor de mucho esfuerzo para los luthieres en la actualidad, debido al peculiar diseño del cuerpo. Ante este panorama, la solución más típica era poseer un híbrido entre Jaguar y Jazzmaster – como la de la foto-,manteniendo elementos de ambas guitarras en una única pieza.

A finales de los 80, irrumpía la moda punk y pocos años después el estilo grunge. La “Jazzmaster” fue acogida por los músicos con los brazos abiertos y Fender se vio obligada a re-introducirla en su línea de producción en 1986 desde su factoría japonesa. El éxito no se hizo esperar y la guitarra por fin se ganó un puesto mítico en la historia del rock. El guitarrista de Sonic Youth, Lee Ranaldo, es muy conocido por tocar y ser un asiduo coleccionista de “Jazzmasters”, incluso el fallecido Kurt Cobain combinaba su “Jazzmaster” zurda con sus usuales “Stratos”. Otro músico de renombre que apostó por este modelo fue Robert Smith, de “The Cure”. En la actualidad, la guitarra ha entrado de lleno en las manos de artistas Indie como Aaron North (Nine Inch Nails) o Mike Einziger (Incubus).

Parece que por el momento la “Jazzmaster” puede respirar tranquila, pero, ¿Se convertirá en todo un clásico como sus hermanas de fábrica o será de nuevo una guitarra pasajera condenada a las rachas estilísticas? El tiempo lo dirá. Lo que si está claro es que el modelo ha mejorado muchísimo. Hoy en día, el usuario puede acceder a un ejemplar fabricado en Ensenada (México) o decantarse por una de las pocas unidades japonesas que aterrizan en Europa. También, si uno dispone de más presupuesto, tendrá la opción de adquirir una reedición del modelo de 1962 creado por la factoría americana de Fender o el modelo signature de Lee Ranaldo. En todos ellos, la calidad de construcción ha mejorado muchísimo, sobre todo en la electrónica y la palanca de trémolo, por lo que a día de hoy son instrumentos con garantías.

2 respuestas »

  1. [...] ya que por el momento no se contemplan otros diseños como el de la ‘Jaguar’ o ‘Jazzmaster’. Aunque en la gama se incluye una ‘Strato’ con pastilla de tipo humbucker en el puente, [...]

  2. [...] VER ARTÍCULO COMPLETO Compártelo en:TwitterMenéameFacebookCorreo electrónicoStumbleUponLinkedInMe gusta:Me gustaSé el primero en decir que te gusta esta post. [...]

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